En un mundo tan globalizado y competitivo como el actual, el aprendizaje de idiomas se convierte en una tarea vital para cualquier profesional, tanto en el extranjero como en España.
Si en 2010 los nuevos planes educativos universitarios ya exigían a todos los estudiantes tener como mínimo un nivel B1 de inglés, hoy en día, muchas de las corporaciones que operan a nivel internacional esperan que sus empleados sean capaces de comunicarse con personas de todo el mundo.
El conocimiento de una segunda lengua, e incluso de una tercera, ha dejado de ser por tanto un valor añadido para convertirse en un requisito indispensable para las empresas a la hora de seleccionar a sus candidatos.
Según la agencia Randstad, (de donde proceden la mayoría de datos de este artículo) el inglés sigue siendo el idioma más demandado debido al alto número de angloparlantes además de su penetración mundial, ninguna sorpresa al respecto supongo.
Según los datos ofrecidos por la UNESCO, el 72% de todos los contenidos de internet están escritos en inglés.
… pero cada vez hay más gente que apuesta por dar un paso más, they go the extra-mile.
El alemán a pesar de su clara dificultad es uno de los idiomas más demandados en cuanto a perfiles cualificados analizados para trabajar en el extranjero.
No se nos puede olvidar la clara relación entre el alemán,y su enorme presencia en el mundo científico y el de la investigación.
Según el Banco Mundial, Rusia es la primera economía de Europa y la quinta del mundo; se trata, sin duda, de un mercado emergente y con un enorme potencial para el futuro en los sectores de la energía y manufactura, fundamentalmente.
No hay que olvidar que hay 440 millones de personas que hablan ruso en el planeta así que disponer de un nivel básico de ruso es un valor añadido para emprender negocios con empresas nacionales o para abrirse puertas en un país con una tasa de desempleo muy baja.
Aunque pueda parecer poco relevante, el portugués y el japonés además del chino por supuesto, resultan un plus importante a la hora de tener un perfil profesional diferenciado.
Así pues, estudiar inglés ya no es un plus sino un requisito básico. Hablar inglés de manera correcta y no más o menos, te puede dar una ventaja de un 10%-20% con respecto a otros candidatos. Pero hablar una segunda lengua te puede dar un valor añadido de un 50% de ventaja.
- Vale la pena.
